Hace no mucho tiempo era una de esas personas a las que le gustaba los niños. Tenia paciencia, mas que para las personas adultas y me hacian gracia sus gracias. Pero todo eso se truncó y ahora son claramente el enemigo. Un enemigo diminuto pero de muy mala leche...
Cuando trabajaba en un restaurante, hace ya añitos de eso, las pequeñas criaturas revoloteaban por todo el restaurante impunes, sin que nada ni nadie pudiera hacer nada. En ocasiones hablabas con ellos solicitandoles, en un tono alegre y divertido, q se tenian que estar quietos porque se podian hacer daño. Su respuesta era un tanto.... me la suda lo que digas. Si, a esa temprana edad ya estan capacitados plenamente para ser autenticos tocapelotas. Tu como camarero tenias dos opciones, o bien les evitabas cuando ibas con una bandeja llena de platos, y otros dos mas en una mano, o bien, tomabas la determinacion de o ellos, o tu. En mi caso siempre ganaba yo, no se porque seria. Termine desarrollando lo que vino siendo una habilidad en ocasiones muy util. Con la bandeja es cierto que no ves lo q tienes debajo, pero es mas cierto que tienes una idea muy clara de lo que tienes debajo: NIÑOS. Lo bueno de la bandeja es que en muchas ocasiones te permite recrear ciertas situaciones que te escusan ante otras ciertas situaciones. Yo lo que hacia, cuando el niño simpatico no se estaba quieto y pasaba por mi lado, era eliminarlo de la circulacion. Al fin y al cabo pesan poco y por suerte en mi caso, cuando iba con la bandeja era como una apisonadora. Les daba un empujon, niño volando y llanto al canto. En ese momento, notabas que en la sala se despertaba una fauna que hasta ese momento permanecia inmovil, ajena totalmente a lo que se estaba desarrollando en tu habitat, la sala. Las cabezas de varios adultos se giraban hasta el lugar del llanto buscando una cara conocida, la de su hijo. Una de las madres, temerosas de lo que le hubiera podido suceder al pequeñuelo, se dirije rauda hasta el lugar, donde descoyuntado y con la cara desencajada implora a su madre consuelo. Yo, por supuesto, la digo que lo siento, que no le vi... mentira, pero ella no lo sabe.
En ese momento eres consciente de que has hecho lo q debias. Todos los padres llaman a las criaturas a filas y señalan al niño malherido como ejemplo de lo que le puede pasar a el. No son conscientes de q ese es el mal menor. Si no hubiera visto al niño realmente, la bandeja se me hubiera caido y todo habria ido a parar a la cabeza del niño. Pero no es esto lo q vengo a exponer. ¿Por que tienen que esperar a que me cargue al niño, para darse cuenta ?
Creo recordar, en mis años mozos, que mis padres no me dejaban hacer lo que me venia en gana. De hecho me he llevado unas cuantas collejas, cobas y castigos de horas de frente a una pared. En una ocasión mi padre se olvido de mi y me dejo durante un par de horitas, y por supuesto, ni se me ocurria moverme.
Los niños de hoy he dia tienen mas poder que sus padres. Ellos deciden cuando se van a la cama, lo q cenan y cuando dejan de jugar. Si el niño quiere jugar en el restaurante, en la tienda o donde sea, asi sera. Me sienta muy mal tener que echar la bronca a un niño estando alli su padre o madre y, en general, suelo echarsela. Aunque normalmente la reaccion suele ser la obvia, darse cuenta de que me esta molestando lo que esta haciendo el niño y por lo tanto, regañarle, estan los padres q se sienten ofendidos ante semejante desfachatez como es poner en tela de juicio su autoridad.
Me encantan las madres tarta. Esas que son tan dulces cuando echan la bronca al niño que realmente dan miedo. "Pablito cariño, que me das la vida, que llenas mis dias de alegria, estate quieto mi amor, deja de sacar los papeles de la papelera, de tirar los folletos al suelo, de pintar la pared con el boli... y ven aqui con mami" Entonces en ese momento Pablito rompe algo, a ti te entran los 7 males y la madre repite lo mismo que ha dicho antes, pero solo le llama Pablo: se ha enfadado muchísimo....
Está claro, o al menos para mi lo está, que los padres han dejado de ser padres, para convertirse en simples personas mas altas que sus hijos, y que realmente no tienen ninguna gana de ejercer de lo que son. No entiendo que el resto de la gente tenga que padecer por su incapacidad para mantener 10 kilos de cuerpo baja su control.En fin, realmente no se si es q no me gustan los niños o no me gustan los padres. En cualquier caso los primeros los tengo descartados y a los segundos... me toca aguantarlos.